En China la han pasado tan mal como en Chile y algunas otras latitudes con la furia que de tanto en tanto desata la Tierra y que nos sacude sin clemencia. Aburrido de aquello y con la profunda convicción de aportar con su grano de arena para proteger a la gente de los terremotos, un hombre de origen chino creó una cama antisísmica, para la que ya recibió los derechos de patente.
El lecho creado por Wang Wenxi, de 66 años, se convierte automáticamente en una “caja fuerte” equipada con alimento en latas, agua potable, un megáfono y un martillo para ayudar a una persona a sobrevivir por una buena cantidad de días.
¿Pero cómo opera este verdadero salvavidas telúrico? Simple. Al percibir una fuerte sacudida, un tablero que soporta mucho peso se desliza a su posición para cubrir la cama por encima y crear una caja, protegiendo a la persona de los escombros que puedan caer sobre la cama, según explica una información publicada en el periódico China Daily.
Wang Wenxi aún vive consternado por la destrucción en la provincia de Sichuan, que en mayo del 2008 fue azotada por un terremoto que arrojó el terrible saldo de 87.000 personas muertas o desaparecidas.
“Los terremotos en Wenchuan y Yushu provocaron muchas víctimas, entonces pensé que lo más serio que podía hacer era inventar algo para reducir la cantidad de vidas perdidas”, comentó Wang, que vive en la ciudad nortina de Shijiazhuang.
Es un invento que sin dudas podría haber sido útil en sismos de gran intensidad que han afectado a distintos lugares del mundo en el último tiempo. No obstante, su creador explicó que la cama sería más adecuada para edificios de baja altura hechos de ladrillo o concreto.
Artículo original
Mostrando entradas con la etiqueta innovacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta innovacion. Mostrar todas las entradas
Las bacterias comunes tienen sentido del olfato, según investigación
Según un estudio de la Universidad de Newcastle, Inglaterra, las bacterias pueden "oler", ya que detectan las moléculas en el aire.
Las bacterias comunes tienen la capacidad de responder a los olores, lo que les permite detectar la presencia de otras bacterias a través de los elementos químicos que dejan en el ambiente, según un estudio de investigadores británicos.
Esto significa, dicen los responsables de la Universidad de Newcastle, que las bacterias tienen al menos cuatro de los cinco sentidos que tienen los seres humanos.
Pueden "ver", como lo demuestra su respuesta a la luz; pueden "sentir", ya que reaccionan al contacto físico; tienen "gusto", a través de su contacto directo con los elementos químicos de su entorno; y pueden "oler", ya que detectan las moléculas en el aire.
Sólo les falta el sentido del oído, señalaron los estudiosos, que llegaron a su conclusión después de comprobar que dos especies que se encuentran en la tierra -la "Bacillus subtilis" y la "Bacillus licheniformus"- reaccionaban de la misma manera al olor de amoníaco -nutriente básico de las bacterias- que desprendía la otra.
A partir de ese momento, cada una de ellas generó su propia biopelícula bacteriana, con la que las bacterias unen sus fuerzas para colonizar una zona o expulsar a los potenciales competidores.
La respuesta disminuía a medida que se acortaba la distancia entre las dos colonias.
El profesor Grant Burgess, director del Laboratorio Marino de la Universidad de Newcastle, afirmó que "el sentido del olor ha sido observado en muchas criaturas, incluidas las levaduras y en el moho", pero destacó que "nuestro trabajo demuestra por primera vez que este sentido existe incluso en las bacterias más simples".
"Desde una perspectiva evolutiva, creemos que esto puede ser el primer ejemplo de cómo las criaturas vivas aprendieron en el origen a oler a otras criaturas vivas", indicó Burgess.
El experto señaló que "se trata de una observación en fase temprana" y que "hay mucho trabajo por hacer", pero consideró que el hallazgo es "un gran avance que también demuestra lo complejas que son las bacterias y la manera en la que utilizan una serie de caminos para comunicarse entre ellas".
"Las infecciones bacterianas matan cada año a millones de personas, por lo que descubrir como se comunican nuestros enemigos es un paso importante para ganar esta guerra", añade Burgess, que publica su trabajo en la revista médica "Biotechnology Journal".
Los investigadores subrayaron que la biopelícula es una de las principales fuentes de infección causadas por instrumental médico contaminado, como válvulas cardiacas, caderas artificiales e implantes mamarios.
También le cuesta a la industria marítima millones de euros cada año, porque afecta a los motores y al combustible de los barcos, aunque, en el terreno positivo, determinadas biopelículas ayudan a disolver el crudo procedente de los vertidos.
El doctor Reindert Nijland, miembro del equipo investigador, añadió que "esta baba es importante en la medicina y en la industria", por lo que "saber que las células crearon esta baba en respuesta a su exposición al amoníaco tiene implicaciones importantes para entender cómo se forma la biopelícula".
"Podemos aprovechar esto en nuestro provecho", dijo.
Artículo original
Las bacterias comunes tienen la capacidad de responder a los olores, lo que les permite detectar la presencia de otras bacterias a través de los elementos químicos que dejan en el ambiente, según un estudio de investigadores británicos.
Esto significa, dicen los responsables de la Universidad de Newcastle, que las bacterias tienen al menos cuatro de los cinco sentidos que tienen los seres humanos.
Pueden "ver", como lo demuestra su respuesta a la luz; pueden "sentir", ya que reaccionan al contacto físico; tienen "gusto", a través de su contacto directo con los elementos químicos de su entorno; y pueden "oler", ya que detectan las moléculas en el aire.
Sólo les falta el sentido del oído, señalaron los estudiosos, que llegaron a su conclusión después de comprobar que dos especies que se encuentran en la tierra -la "Bacillus subtilis" y la "Bacillus licheniformus"- reaccionaban de la misma manera al olor de amoníaco -nutriente básico de las bacterias- que desprendía la otra.
A partir de ese momento, cada una de ellas generó su propia biopelícula bacteriana, con la que las bacterias unen sus fuerzas para colonizar una zona o expulsar a los potenciales competidores.
La respuesta disminuía a medida que se acortaba la distancia entre las dos colonias.
El profesor Grant Burgess, director del Laboratorio Marino de la Universidad de Newcastle, afirmó que "el sentido del olor ha sido observado en muchas criaturas, incluidas las levaduras y en el moho", pero destacó que "nuestro trabajo demuestra por primera vez que este sentido existe incluso en las bacterias más simples".
"Desde una perspectiva evolutiva, creemos que esto puede ser el primer ejemplo de cómo las criaturas vivas aprendieron en el origen a oler a otras criaturas vivas", indicó Burgess.
El experto señaló que "se trata de una observación en fase temprana" y que "hay mucho trabajo por hacer", pero consideró que el hallazgo es "un gran avance que también demuestra lo complejas que son las bacterias y la manera en la que utilizan una serie de caminos para comunicarse entre ellas".
"Las infecciones bacterianas matan cada año a millones de personas, por lo que descubrir como se comunican nuestros enemigos es un paso importante para ganar esta guerra", añade Burgess, que publica su trabajo en la revista médica "Biotechnology Journal".
Los investigadores subrayaron que la biopelícula es una de las principales fuentes de infección causadas por instrumental médico contaminado, como válvulas cardiacas, caderas artificiales e implantes mamarios.
También le cuesta a la industria marítima millones de euros cada año, porque afecta a los motores y al combustible de los barcos, aunque, en el terreno positivo, determinadas biopelículas ayudan a disolver el crudo procedente de los vertidos.
El doctor Reindert Nijland, miembro del equipo investigador, añadió que "esta baba es importante en la medicina y en la industria", por lo que "saber que las células crearon esta baba en respuesta a su exposición al amoníaco tiene implicaciones importantes para entender cómo se forma la biopelícula".
"Podemos aprovechar esto en nuestro provecho", dijo.
Artículo original
Científicos desarrollan robot ‘transformer’
Los investigadores del MIT y de la Universidad de Harvard crearon un papel capaz de doblarse y adoptar distintas formas por sí solo.
Investigadores del MIT y de la Universidad de Harvard están desarrollando un robot ‘transformer’. Se trata de un papel con circuitos electrónicos, el cual puede doblarse por sí solo y adoptar distintas formas, como un origami japonés.
El prototipo está formado por una hoja plana dividida en 16 cuadrados, los cuales, a su vez, están compuestos por dos triángulos con pequeños músculos robóticos que se doblan y se convierten en objetos tridimensionales. Cada uno de estos triángulos posee un imán que se adhiere a los demás para crear nuevas formas.
La profesora Daniela Rus, directora del Laboratorio de Robótica e Inteligencia Artificial del MIT, explicó que este proyecto podría ser muy útil en el futuro, pues ayudaría a desarrollar robots multiuso, según la página Gizmag.com.
Todavía son muy limitadas las formas que puede adoptar este robot, pero los investigadores esperan que con el tiempo este pueda tener divisiones mucho más pequeñas, lo que le permitirá convertirse en distintos tipos de objetos, como autos, pistolas, etc.
Artículo original
Investigadores del MIT y de la Universidad de Harvard están desarrollando un robot ‘transformer’. Se trata de un papel con circuitos electrónicos, el cual puede doblarse por sí solo y adoptar distintas formas, como un origami japonés.
El prototipo está formado por una hoja plana dividida en 16 cuadrados, los cuales, a su vez, están compuestos por dos triángulos con pequeños músculos robóticos que se doblan y se convierten en objetos tridimensionales. Cada uno de estos triángulos posee un imán que se adhiere a los demás para crear nuevas formas.
La profesora Daniela Rus, directora del Laboratorio de Robótica e Inteligencia Artificial del MIT, explicó que este proyecto podría ser muy útil en el futuro, pues ayudaría a desarrollar robots multiuso, según la página Gizmag.com.
Todavía son muy limitadas las formas que puede adoptar este robot, pero los investigadores esperan que con el tiempo este pueda tener divisiones mucho más pequeñas, lo que le permitirá convertirse en distintos tipos de objetos, como autos, pistolas, etc.
Artículo original
Chinos quieren construir enormes buses que viajen sobre las calles
Si Chile con sus 17 millones de habitantes tiene problemas de congestión vehicular en muchas de sus ciudades, para un país con más de 1.300 millones como China, esta situación debe ser un verdadero caos.
Por eso, el gobierno de ese país está barajando una original propuesta, que podría contribuir a la disminución de los tacos que provoca la locomoción colectiva en las calles. Se trata de construir buses gigantes que viajen sobre las vías.
El sistema, que sería similar a la maqueta que muestra la fotografía, fue presentado por la compañía Shenzhen Huashi Future Partking Equipment y pretende optimizar el espacio en las principales autopistas, además de ahorrar costos en la construcción de vías exclusivas .
Según informó FayerWayer, la iniciativa contempla buses de 6 metros de ancho y 4 metros de alto que trasladarían a unas 1.200 personas a una velocidad de 40 km/hr.
Por otro lado, para ayudar a darle un respiro al planeta, éstos podrían funcionar obteniendo energía de paneles solares.
Artículo original
Por eso, el gobierno de ese país está barajando una original propuesta, que podría contribuir a la disminución de los tacos que provoca la locomoción colectiva en las calles. Se trata de construir buses gigantes que viajen sobre las vías.
El sistema, que sería similar a la maqueta que muestra la fotografía, fue presentado por la compañía Shenzhen Huashi Future Partking Equipment y pretende optimizar el espacio en las principales autopistas, además de ahorrar costos en la construcción de vías exclusivas .
Según informó FayerWayer, la iniciativa contempla buses de 6 metros de ancho y 4 metros de alto que trasladarían a unas 1.200 personas a una velocidad de 40 km/hr.
Por otro lado, para ayudar a darle un respiro al planeta, éstos podrían funcionar obteniendo energía de paneles solares.
Artículo original
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

